En los últimos meses ha tomado relevancia el tema de la intervención psicológica dentro de la organizaciones y esto sin duda es parte de lo que traen las olas de la crisis sanitaria por COVID-19.

Situación actual, consecuencia de decisiones pasadas

La situación actual es un claro ejemplo de cómo una crisis puede tener un impacto avasallante por los aspectos que hemos dejado pasar o sin atender y que son su antecedente, es decir, la crisis actual es un cúmulo de pequeñas crisis previas dejadas a la deriva o con escasos esfuerzos por atenderlas, así a nivel estructural tenemos sistemas de salud colapsados, pero también en lo micro, las personas que no han tenido los mejores hábitos de salud también han vivido parte de ese colapso. Entre lo macro de un sistema de salud y lo micro de las acciones de las personas, está la comunidad.

La comunidad de trabajo

Antes de la pandemia, los mexicanos trabajaban 43 horas a la semana en promedio al día sin contar horas de traslados

Las empresas son una comunidad, que si bien tienen un fin laboral a cargo y en común, a nivel social representa un porcentaje elevado en las interacciones cotidianas, por ejemplo en México, un trabajador destina 2255 horas al año de un total de 8760 (1), esto corresponde al 26% del total, pero debemos considerar que estas son horas netas de trabajo, es decir, falta considerar las horas que quedan atrapadas en la jornada laboral, como es comida, traslados, esto incrementa en ocasiones 5 horas más por día, que equivale a poco más de media jornada laboral. Sin contar que en el caso de las mujeres, el trabajo continúa en casa, y ahora en temas de confinamiento han surgido conceptos como la doble presencia que es poder hacer frente a la demanda laboral y la gestión de las tareas domésticas (2).

El tiempo de mayor interacción se da con los compañeros de trabajo, en un estudio de la Universidad Nacional de La Plata en Argentina, determinan el tipo de interacciones que una persona puede tener dentro del trabajo, una persona establecen vínculos con superiores, con colegas  y compañeros, y aunque no se descartan situaciones  de conflicto o negativas en el trabajo como acoso, hostigamiento y/o violencia, destacan el trabajo como un eje articulador de la vida ya que el trabajo puede ser considerado “como actividad doblemente transformadora, implica la movilización de capacidades físicas, psíquicas y sociales del sujeto, enmarcándose en un contexto social, económico, histórico y cultural determinado”. (3)

Con el confinamiento, las relaciones laborales cambiaron con la mudanza al trabajo a distancia, las interacciones sociales se vieron limitadas y esto contribuye al impacto en la salud psicosocial de los trabajadores.

Parte de nuestras interacciones sociales son en el trabajo

A partir del segundo semestre del 2020 comenzamos a escuchar sobre la Tercera Ola de la pandemia, y aunque en la actualidad nos enfrentamos a una nueva ola de contagios, esta hacía referencia a las afectaciones en salud mental derivadas de la crisis sanitaria que no solo incluye las afectaciones por Covid-19 sino los emergentes como la crisis económica y los remanentes del confinamiento, entre otros.

El hallazgo de nuevos padecimientos emocionales y mentales, y la necesidad de darles nombre

El 14 de enero de este año, en el blog de Affor|Prevención Psicosocial, se publica un artículo sobre ¿Cómo afrontar la fatiga pandémica desde las organizaciones?, y retomamos:

También hemos visto cómo se han ido poniendo nombres y apellidos a nuevas características psicológicas que han aparecido a lo largo de esta crisis sanitaria, como es el caso del síndrome de la cabaña o fatiga pandémica, de la que informa la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), como aquella “angustia que puede provocar la desmotivación para seguir las conductas protectoras recomendadas, que emergen gradualmente con el tiempo y se ven afectadas por una serie de emociones, experiencias y percepciones”(4)

Affor | Prevención Psicosocial

La gestión de factores de riesgo psicosocial en México

En México, se publicó en octubre de 2018 la NOM-035-STPS-2018, que actúa como un lineamiento nacional para identificar, analizar y prevenir los factores de riesgo psicosocial, sin embargo en ella aún no se consideran todos los efectos que pudieran ocasionar estas nuevas intersecciones con la pandemia, el trabajo a distancia, y la situación económica global, aunque autores como el Dr. Jesús Felipe Uribe Prado, Investigador en activo de la Universidad Nacional Autónoma de México cuenta con extensas y sólidas investigaciones en la materia, nos hace saber sobre los riesgos psicosociales emergentes de los trabajos en el contexto de la globalización y sus efectos en la salud de los trabajadores, en los que ya podemos trazar las implicaciones de atravesar una pandemia.

Nota: Recomendamos el libro: Clima y ambiente organizacional: Trabajo, salud y riesgos psicosociales del Dr. Jesús Felipe Uribe Prado (5)

El riesgo psicosocial se define como la probabilidad de que un evento traumático exceda un valor específico de daños, en términos sociales y de salud mental. Es el producto de la interacción entre las condiciones externas (amenaza) e internas (vulnerabilidad). Está relacionado también con otros riesgos (ambientales, sanitarios, económicos, etc.).OMS, 2016.

La pandemia derivada del COVID-19 representa un factor de riesgo tanto de contenido del trabajo como de su contexto, sobre todo para aquellos profesionales de la salud, pero ningún sector queda exento de presentar afectaciones psicosociales.

¿Cuántos psicólogos somos en el mundo?

Definir este número aún nos resulta complicado, pero analizando diferentes fuentes, se calcula que en México, existen solo 12 psicólogos por cada 100 mil habitantes, un número incapaz de atender la enorme necesidad de salud mental que hay en el país (dato obtenido del 2017 de la Sociedad Interamericana de Psicología en México), sin considerar que la psicología no es solo clínica.

A nivel mundial, el panorama no es distinto, España cuenta con 6 psicólogos clínicos por 100 mil habitantes (7), y si observamos de cerca el área de las Américas, la Organización Panamericana de la Salud, en el Atlas de la Salud Mental publicado en 2017, observamos:

Comparado con la información en otras regiones del mundo, las Américas posee la mayor proporción de profesionales en psicología entre los trabajadores de salud mental y su tasa es cinco veces mayor que el promedio mundial. Además, en la región es especialmente preocupante la escasez de psiquiatras infantiles, profesionales en terapia ocupacional y fonoaudiología, cuya baja representatividad se repite en otras regiones del mundo.

Fuente: Organización Panamericana de la Salud. Atlas de salud mental de las Américas 2017. Washington, D.C.: OPS; 2018
Puedes consultar el informe completo aquí.

Motivos por los que las personas no acuden al psicólogo

Encontramos que miembros de la comunidad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), publicaron una entrada en la sección de ciencia y salud (6) en la que se analiza por qué los mexicanos no acuden a servicios de psicología. Dentro de estas causas una tiene que ver con la imagen social ya que apunta a ser mal visto dentro de los diferentes contextos en los que se desenvuelve la persona y prefiere acudir con guías espirituales para atender las afectaciones de orden anímico y/o mental.

La responsabilidad de las organizaciones en la salud mental como parte de la agenda mundial

Otro de los aspectos, por el cual las personas no acuden al psicólogo, tiene que ver con el acceso a los servicios de salud mental. No todas las personas pueden financiar el costo de una sesión psicoterapéutica, dependiendo del modelo de intervención, la frecuencia de las sesiones varía pudiendo ser desde dos veces por semana, una vez a la semana, cada quince días y en ocasiones con una frecuencia mensual.

En este sentido, crear programas de intervención que ayuden a fortalecer el acceso a la salud psicosocial de las personas nos suma como actores a los responsables de la gestión del personal dentro de las organizaciones. Implantar un programa de apoyo a los trabajadores es sostenible en tanto que la participación de las empresas suma para crear infraestructura en materia de salud y bienestar emocional, y adicionando esfuerzos, todos, podemos garantizar el acceso a más personas y reducir los costos que en lo individual resultan inaccesibles.

En la actualidad existe oferta de servicios que buscan dar orientación psicológica a poblaciones laborales en activo, representa el comienzo de una nueva modalidad para crear acciones contundentes sobre un tema que a todos nos atañe, el bienestar emocional y la salud mental. Los países gastan solo el 2% de sus presupuestos sanitarios en salud mental, esto anunció la Organización Mundial de la Salud en el marco del Día Mundial de la Salud Mental en el 2020, las organizaciones pueden sumarse incorporando en su visión estratégica la gestión de estos factores de riesgo.

El reto en México de la especialización y la necesidad de un enfoque de gestión psicosocial

La oferta académica en México sobre la gestión psicosocial aún está en desarrollo, pero tenemos buenos referentes tanto en Latinoamérica como en la Unión Europea para empezar a construir modelos de intervención y de acceso a la población más vulnerable. Los estudios de posgrado a los que se puede acceder en México en su mayoría son presenciales, y esto representa un obstáculo en medio de una serie de cierres de actividades en el país, pero la educación a distancia es la que permite en estos momentos comenzar a trabajar en la profesionalización de los psicólogos en los modelos de intervención emergentes. Así como en el 1900 y los años posteriores, debido a los conflictos sociales emergieron las principales escuelas de psicología y se visibilizaron, nuestra época representa un movimiento inédito para el desarrollo de nuevos modelos.

Una persona, una organización, una sociedad.

Bibliografía

(1) Mexicanos destinan 2,255 horas al año a su trabajo. (2018, 9 febrero). El economista. https://www.eleconomista.com.mx/economia/Mexicanos-destinan-2255-horas-al-ano-a-su-trabajo–20180209-0032.html

(2) Conciliación laboral, doble presencia o interacción casa-trabajo, ¿cómo nos afecta? (2020, 3 septiembre). Affor. https://affor.es/conciliacion-laboral-doble-presencia/

(3) Bostal, M.; Malleville, S. (2016). Las relaciones sociales en el trabajo: análisis de un factor de riesgo psicosocial en los trabajadores no docentes de la UNLP. IX Jornadas de Sociología de la UNLP, 5 al 7 de diciembre de 2016, Ensenada, Argentina. En Memoria Académica. Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.9092/ev.9092.pdf

(4) ¿Cómo afrontar la fatiga pandémica desde la organizaciones? (2021,14 enero). Affor. https://affor.es/como-afrontar-la-fatiga-pandemica-desde-la-organizaciones/

(5) Uribe Prado, Jesús Felipe (2015). Clima y Ambiente Organizacional. México: Manual Moderno.

(6) Espinosa, M., Zavaleta, J., & Mendoza, D. (2018, 9 octubre). Los mexicanos no van al psicólogo. UNAM Global de la comunidad para la comunidad. https://unamglobal.unam.mx/la-importancia-de-la-salud-mental/

(7) Hernández, L. (2017, 9 octubre). Un diván para el desarrollo. El País. https://elpais.com/internacional/2017/10/09/america/1507556011_385561.html

(8) Organización Panamericana de la Salud. Atlas de salud mental de las Américas 2017. Washington, D.C.: OPS; 2018.

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